Sóleo

Descubre el músculo del sóleo. Su anatomía, funcionamiento, como evitar lesiones.

Músculo sóleo

Músculo del sóleo

La pantorrilla es un músculo compuesto por tres vientres musculares: gastrocnemio, plantar, sóleo; que en conjunto toman el nombre de tríceps de la sura.

La función principal de la pantorrilla es la de extensor del pie, pero no los tres vientres musculares se activan indiscriminadamente, de hecho tienen tareas y tiempos de activación diferentes: analizando su anatomía entenderemos cómo sus funciones están fuertemente influenciadas por la articulación de la rodilla.

A menudo en el gimnasio se debe entrenar la pantorrilla estimulando principalmente el gastrocnemio, y viceversa se debe descuidar el trabajo específico en la planta del pie.

¿Cómo es posible entrenar el músculo sóleo aislándolo y enfocándolo más?

Anatomía del sóleo

La planta se sitúa en la parte posterior de la pierna, aunque ocupando casi el mismo volumen que el gastrocnemio, la planta es poco visible ya que está cubierta casi por completo por los gemelos.

Se origina en la parte posterior de la cabeza del peroné, en la tibia y en el arco de la planta del pie; el abdomen muscular discurre inferiormente hasta unirse con los demás componentes del tríceps de la sura en un solo tendón llamado tendón de Aquiles o tendón del calcáneo, que se inserta posteriormente sobre el calcáneo.

La suela se encarga de la función planti-flexora, cooperando con el gastrocnemio y desempeñando diferentes papeles según el grado de flexión de la rodilla.

Sóleo y gastrocnemio: ¿cuál es la diferencia?

Función del sóleo

El gastrocnemio y el sóleo tienen en común el punto de inserción en el calcáneo por medio del tendón de Aquiles, lo que hace de ambos vientres musculosos poderosos flexores; pero lo que los diferencia anatómica y funcionalmente es el punto de origen: si el sòleo se origina en la tibia y el peroné e involucra solo la articulación del tobillo, no lo es para el gastrocnemio que se origina en el fémur y por lo tanto involucra también la articulación de la rodilla y también asumiendo la función de flexor del mismo (aunque no de forma importante).

Esto, además de influir en los movimientos de la rodilla, también afecta a la actividad del propio músculo en su acción como planti-flexor, de hecho, el potencial de acción del gastrocnemio variará según el grado de flexión de la rodilla: con la rodilla extendida el gastrocnemio partirá de una posición de ligero preestiramiento que favorecerá la expresión de fuerza; al contrario, al fallar la extensión al flexionar la rodilla, el gastrocnemio partirá de una posición distensa que desfavorecerá la expresión de fuerza haciendo casi nula su implicación, delegando casi totalmente la tarea de planti-flexor al sòleo con la rodilla flexionada a 90°.

En resumen, con la rodilla extendida el protagonista será el gastrocnemio, que a medida que aumenta el grado de flexión de la rodilla irá perdiendo eficacia, confiando casi en su totalidad el movimiento a la planta del pie con la rodilla flexionada a 90°.

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