Bíceps

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Bíceps

Músculo bíceps

El músculo bíceps braquial es sin duda el más famoso de los músculos del brazo, y el que más recuerda el imaginario común del gimnasio seguido de su “opuesto”, el tríceps

Conozcámoslo mejor desde el punto de vista de la anatomía (origen, inserciones, dónde está), intentando luego entender qué ejercicios pueden ser útiles para estimularlo y fortalecerlo.

Anatomía del bíceps braquial

Músculo bíceps
El bíceps braquial, como su propio nombre indica, está compuesto por dos cabezas musculares: la denominada «cabeza larga» y la «cabeza corta».

Por lo tanto, este músculo se origina con su cabeza larga en el tubérculo supraglenoideo de la escápula y con su cabeza corta en la apófisis coracoides de la escápula. Las dos cabezas que lo componen se unen a nivel de la tuberosidad deltoidea del húmero y, gracias a un tendón común, se insertan a nivel de la tuberosidad radial y sobre la fascia del antebrazo por el lado cubital.

Bíceps braquial. Anatomía y funciones

  • Origen: Tubérculo supraglenoideo (cabeza larga) y proceso coracoides de la escápula (cabeza corta).
  • Listado: Tuberosidad radial y fascia del antebrazo desde el lado cubital.
  • Acción: Flexiona y abduce el hombro (cabeza larga), flexiona el codo y supina el antebrazo.

Cabeza larga

Cabeza larga bíceps

A menudo protagonista de tendinopatías e inflamaciones en el brazo, hablemos ahora de la cabeza alargada del bíceps.

Esta porción del músculo es la que es capaz de expresar la mayor fuerza entre las dos cabezas, y gracias a su peculiar ubicación anatómica no sólo es un importante apoyo a la acción estabilizadora de la cabeza humeral garantizada por el manguito rotador, sino también un tejido de lesión frecuente.

Esto ocurre esencialmente como consecuencia de su crítico curso anatómico que lo ve insertarse en el tubérculo supraglenoideo de la escápula después de haber atravesado el espacio subacromial y el surco intratuberculoso, canal óseo del húmero que lo alberga y por el que discurre gracias también a vainas que lo recubren y limitan su fricción.

En cuanto al músculo supraespinoso, las sobrecargas excesivas, las degeneraciones dependientes de la edad y los ejercicios mal realizados también pueden aumentar el riesgo de degeneración y tendinopatías en este músculo para la cabeza larga del bíceps.

En caso de dolor de hombro, será fundamental investigar a fondo las causas para establecer un plan de tratamiento específico que deberá basarse principalmente en el ejercicio terapéutico y en la reprogramación de los parámetros de entrenamiento del bíceps braquial.

Funciones y biomecánica del bíceps braquial: 

En virtud de su origen a nivel de la escápula y su inserción en el antebrazo, el músculo bíceps braquial es un músculo biarticular, es decir, es capaz de influir en los movimientos de dos articulaciones distintas: el hombro y el codo.

Dada su ubicación anterior, el bíceps es un flexor del hombro y ayuda al movimiento de abducción con su cabeza larga, especialmente si el húmero está en rotación externa. Mucho más famosa es su función sobre el codo, convirtiéndose en protagonista como el flexor del codo más potente e importante, función anatómica que se reproduce en el gimnasio en los ejercicios de fortalecimiento que se le dedican.

Al entrar al nivel del antebrazo, también es capaz de contraerse para provocar un movimiento de supinación, asistido por el músculo supinador. En este sentido juega un papel fundamental en las actividades cotidianas de la vista como, por ejemplo, llevarse la comida a la boca.

Otra característica fascinante del músculo bíceps es la biarticularidad, una peculiaridad que le permite expresar una fuerza óptima en muchos gestos funcionales como la escalada o la tracción entre todos. 

De hecho, al ser flexor del hombro y flexor del codo, durante un movimiento de tracción desde el lado anatómico del hombro se alarga (extensión), mientras que desde el lado anatómico del codo se acorta (flexión).

Esta combinación de movimientos permite que el músculo bíceps nunca alcance ni un estiramiento máximo ni un acortamiento máximo durante estos patrones motores y, según el diagrama tensión/longitud, todo ello le permite conservar una buena expresión de fuerza. 

Una verdadera obra maestra de ingeniería del cuerpo humano y su sistema musculoesquelético.

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